Menorca submarina

  El fondo marino de Menorca se caracteriza su gran diversidad de plantas y especies únicas, además de las cuevas,  grutas y numerosos restos de naufragios que se pueden observar tanto realizando inmersiones como practicando el snorkel, una modalidad de buceo que permite hacer una primera aproximación al mundo submarino y es apto para todos los públicos, ya que no requiere más formación que saber nadar. Por este motivo son numerosos los centros de buceo y submarinismo de los que dispone la Isla y que ofrecen a los interesados en este tipo de actividades alquiler y venta de material, recarga de botellas de oxígeno así como cursos de iniciación y excursiones destinadas a submarinistas más expertos.

Una de las zonas más privilegiadas de la Isla es la reserva Marina del Norte de Menorca, creada en junio de 1999, que abarca 5.119  ha marinas comprendidas desde la bahía de Fornells hasta Cap Gros. Esta zona se caracteriza por su buen estado de conservación y por el elevado atractivo de su naturaleza y de su paisaje. En su fondo, que muy cerca de la costa ya alcanza los 30 metros de profundidad, se pueden encontrar una gran variedad de hábitats entre los que destacan, por su interés ecológico, las comunidades superficiales de algas, la barrera de posidonia (planta endémica) de Sa Nitja y las extensas zonas rocosas en las que conviven especies como el coral rojo, los dátiles de mar, las langostas o las cigalas. Concretamente la bahía de Fornells dispone de unas características ecológicas particulares con importantes comunidades de plantas superiores marinas y algas. Una parte de esta zona se encuentra gravemente degradada debido a la actividad de acuicultura que se desarrolló a finales de los años 80, aunque su incursión dentro de la reserva permitirá su regeneración natural con el paso del tiempo.

La reserva marina del Norte de Menorca se divide en tres áreas con diferente nivel de protección. La zona A, entre Cala Barril y el Pla de Mar, es la zona de protección máxima, donde no se permite ninguna actividad extractiva. En la zona B, que comprende toda la zona del sureste de la bahía de Fornells hasta la Punta de Ses Salines, tan sólo está autorizada la pesca profesional de arte menor durante los meses de invierno. En el resto de la reserva, que abarca desde las Illes Bledes hasta el Cap Gros, está permitida la pesca profesional así como el buceo deportivo con autorización. Además se ha definido una zona de veda temporal para la pesca recreativa que abarca desde las Illes Bledes hasta el Cap Gros, aproximadamente el 35 por ciento del total de la zona. En toda la reserva está prohibida la pesca de arrastre, la de cerco, la de palangre y la pesca submarina, así como la captura de especies peces e invertebrados que están actualmente amenazadas.

Los fondos de la costa sur de la Isla, de aguas más tranquilas, disponen también de una gran riqueza en cuanto a flora y fauna marina. Entre las zonas más sorprendentes y espectaculares para practicar el submarinismo o el buceo destacan el arrecife de En Caracol, los alrededores de la Isla del Aire, Cala Rafalet y la Cova Bonica, que son verdaderas joyas de la naturaleza

.