Gastronomía Menorquina

Nacida de la conjunción entre las aportaciones de distintos pueblos y culturas y los elementos propios de la tierra, la gastronomía de Menorca se caracteriza por la utilización de ingredientes naturales tanto de la tierra como del mar. El pescado fresco, la langosta, el queso y el gin son las figuras principales de la cocina menorquina en la que también juegan un papel importante la carne procedente de las fincas ganaderas de la Isla, base de platos tan exquisitos como las perdices a la menorquina o las trenzas de cordero, y los tradicionales embutidos de matanza. La calidad de las hortalizas y verduras de la Isla convierte también a estos productos en protagonistas de algunos de los platos menorquines de mayor reconocimiento entre los que destaca el "oliaigu amb figues", alimento básico de los payeses menorquines años atrás, y las berenjenas al horno.

Queso de Mahón

El queso de Mahón, con denominación de origen desde 1985, es uno de los productos más significativo de la Isla y es exportado a toda España en sus distintas versiones de tierno, curado y semi-curado. Elaborado con leche de vaca, este queso es inconfundible quesomenorcagracias a su forma cuadrada y a sus cantos y aristas redondeados, resultado que se consigue al embolsar la cuajada en un lienzo de algodón, denominado "fogasser", utilizado por los fabricantes tradicionales para facilitar la eliminación del suero y dar cohesión a la masa. Su proceso de elaboración se ha mantenido invariable en todos los "llocs" menorquines, transmitiéndose de padres a hijos, y cumpliendo la normativa recogida por el Consejo Regulador, organismo encargado de velar por su autenticidad y calidad. El queso de Mahón, de pasta blanca tirando a amarilla, presenta una corteza anaranjada, al ser untado con aceite y/o pimentón para conseguir una conservación perfecta.

Caldereta de langosta

La langosta es la base de la caldereta, el auténtico emblema de la gastronomía menorquina. Antiguamente, cuando este crustáceo todavía no tenía la reputación de la que goza actualmente, este suculento guiso marinero había sido considerado un plato de IMG_6814-1aprovechamiento, elaborado por los pescadores menorquines desde tiempos ancestrales. Fue hace aproximadamente 120 años cuando Casá Burdó, un restaurante hoy desaparecido, lo rescató incluyéndolo en su carta y hoy por hoy, la caldereta se ha convertido en uno de los platos más demandados por los visitantes de la Isla, llegando incluso a adquirir fama internacional.

 

 

Es en el pueblo de pescadores de Fornells, donde se prepara la caldereta de langosta más apreciada entre los "gourmets". En la bahía se encuentran varados las embarcaciones destinadas a la pesca de este crustáceo que se encuentra protegido en las Illes Balears y tan sólo se permite su captura entre los meses de marzo y agosto.

El secreto de este plato, cuya base es un sofrito de tomate, ajo, cebolla y pimiento verde, se encuentra en el punto de cocción de la langosta, que no ha de ser muy largo para evitar que quede seca y estropajosa. Finalmente se tritura el refrito para que tome forma de crema ligera, que se sirve acompañada de pan tostado.

Repostería

Muy ligada a las celebraciones populares de la Isla, la repostería menorquina muestra reminiscencias árabes, tales como el uso de la almendra y de la miel, así como una ligera adaptación al gusto británico. Entre los principales postres típicos destacan el “curcussó”,un postre navideño que se elabora con sémola de cuscús, manteca devaca, azúcar y miel, las "formatjades", pastas saladas rellenas de carne y propias de la época de Pascua, la "coca amb xocolati", ensaimada con chocolate a la taza, que se degusta durante la celebración de las fiestas patronales o "las greixeres", pasteles de queso que se preparan con la llegada del Carnaval.

Gin

Junto al queso, el gin es otro de los productos más significativos de Menorca. Este licor tiene su origen en los tiempos de la dominación británica, en el siglo XVIII, cuando los artesanos menorquines idearon la manera de producirlo con el objetivo de satisfacer a los marineros y soldados ingleses. Un heredero de esta tradición artesana fue Miquel Pons Justo quien, a mediados del siglo XX creó el famoso Gin Xoriguer, que se elabora en las destilerías situadas en el puerto de Maó siguiendo fielmente los métodos tradicionales. De la mezcla de este aguardiente y la limonada, nace la denominada "pomada", la bebida estrella durante las fiestas patronales de los diferentes pueblos de la Isla.